La calle Olivar tiene algo

Por | 15 mayo, 2015 | 0 comentarios

Calle OlivarFlanqueada por las populosas Ave María y Lavapiés, la calle del Olivar va granjeándose poco a poco su personalidad, más discreta y quizá elegante que las otras citadas. Locales con encanto y de reciente apertura, como La Otra Casa, un sitio acogedor, ideal para acudir en pareja. Platos no exentos de creatividad, como los raviolis con manitas de cerdo, albóndigas rellenas de foie o apetitosos ceviches peruanos.

Muy cerquita nos encontramos el bar Dr. Steam, un local canalla pero con buen gusto, que es más que un bar. Se proyectan películas de cuidada selección, que se pueden disfrutar con una de sus exquisitas tartas caseras, perros calientes de calidad, cervezas variadas. Te gustará.

Como también te gustará el mítico Travelling, un bar de copas muy auténtico donde tomar un combinado en un ambiente moderno, con camareros que gastan bigotes estilo años veinte, y sirven buenos gin tonics con una decoración ecléctica y cinematográfica. Como no tiene desperdicio el carismático Candela, ambiente aflamencado con el espíritu de Camarón de fondo para bailar y pasarlo bien hasta la madrugada.

Es una calle despejada, la calle Olivar, pero cuyos locales no tienen desperdicio. Como Olivar 54 – Taberna viva, un local interesante para picar algo en ambiente original y cuidado, que destaca en un Lavapiés más de batalla. Destaca su pollo agripicante y el hummus, muy recomendado por los clientes, que ponen en el lado negativo el poco dinamismo de los camareros.

Con un toque convencional, con cocina astuariana de toda la vida, tenemos Casa Lastra, donde se pueden probar delicias como la crema de cabrales batida con sidra. Ideal para una comilona en grupo, con precios muy asequibles como el menú del día por 12,5 euros, con ese encanto de las casas de comidas típicas sin ninguna pretensión.

Podemos concluir esta incursión en la calle Olivar con una infusión en la tetería egipcia El Faraón, en el 45 de la calle. Definido por uno de sus clientes como de estilo ‘morisco-kitsch’, ofrecen narguile o ‘shisha’ por siete euros, para compartir con amigos y disfrutar de la multicultura del barrio.

Para quienes se alojen en el Albergue Posada de Huertas, el multicultural barrio de Lavapiés -donde se encuentra la calle del Olivar- es una visita cercana e interesante. Vete a visitarlo sólo o con tus amigos y recuerda que, en ese caso, disponemos de ofertas especiales para alojamiento de grupos en Madrid.

Foto: Basilio via Wikimedia Commons. Licencia 3.0

Categorías: Madrid Gastronomía, Madrid Noche

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